La llamada “triple catástrofe” en Japón comenzó por un evento doble que puede considerarse en la línea de un “desastre natural”, como fue el terremoto y posterior tsunami. Sin embargo, el rasgo más perdurable y del cual aún las autoridades japonesas deben ocuparse es el producido por un accidente nuclear solo comparable con Chernobyl. En este informe, que abre el dossier n° 3, la comunicadora María Laura Martelli presenta -en base a informes oficiales- cuál es el escenario actual en Fukushima-I. Los planes de la compañía admiten que las tareas de descontaminación tomarán al menos cuatro décadas más.
Según datos de la Agencia de Reconstrucción Nacional de Japón, cerca de 20 mil personas fallecieron y más de 2500 se reportaron oficialmente como desaparecidos.
Asimismo, en toda la zona noreste de Japón afectada se tuvieron que evacuar unas 470 mil personas. En marzo de este año el número se redujo a 41 mil evacuados, de los cuales alrededor de 2 mil todavía se encuentran en viviendas temporales.
En el caso particular de la de la Prefectura (provincia) de Fukushima, el número de evacuados disminuyó de un máximo de 165 mil a 36 mil, según información de marzo de 2021. Las órdenes de evacuación se han levantado en casi todas las áreas excepto en aquellas designadas como “zona donde el regreso es difícil”, establecidas en 2013 (las dimensiones de estas zonas representan aproximadamente el 2.4% de la Prefectura).
En un informe del 25 de agosto de 2020, el Gobierno de la Prefectura de Fukushima, mencionó que para febrero de 2019 se había completado la construcción de 4767 viviendas públicas para los evacuados del accidente nuclear. Mientras que en toda la Región de Tohoku (noreste de Japón), para diciembre de 2020, se completaron 30 mil viviendas.
De acuerdo a un reporte de la Agencia de Reconstrucción de septiembre de 2020, las áreas afectadas por el terremoto y el tsunami se encuentran en etapa de “finalización general” de la reconstrucción. Por el contrario, las áreas afectadas por el desastre nuclear continúan requiriendo una respuesta de mediano a largo plazo, lo cual podría ser una evidencia de las diferencias entre un desastre “natural” de otro “ambiental”. En base a lo anterior, por decisión del gabinete nacional del 20 de diciembre de 2019, se buscará mejorar los sistemas, organizaciones y recursos financieros que respaldan la reconstrucción del año fiscal 2021 en adelante.
En agosto de 2020, el Ministerio de Medio Ambiente (MOE) de Japón, aseguró que las tareas de descontaminación en las áreas especiales de descontaminación (SDA) (excluidas las áreas ARD, áreas donde el regreso es difícil) han reducido las tasas de dosis de contaminación en aire en un 60% en zonas residenciales (incluyen escuelas, parques, cementerios e instalaciones de gran tamaño), 59% en tierras de cultivo (incluyen huertos), 30% en bosques (incluyen pendientes, pastizales y césped) y 44% en carreteras. Por su parte, dentro de los 80 kilómetros de la central nuclear disminuyó en un 78% en comparación a niveles de noviembre de 2011. La pregunta por posibles afectaciones a la salud pública aún mantiene cierto grado de incógnita.
Las áreas SDA incluyen los siguientes distritos en Fukushima: Namie, Tomioka, Iitate, Minamisoma, Kawamata, Kawauchi, Tamura, Futaba, Katsurao, Okuma y Naraha. Aunque hay que tener en cuenta que hay hectáreas de Tomioka, Okuma, Futaba, Namie, Katsurao, Minamisoma e Iitate que forman parte de las áreas ARD.
En cuanto a los materiales radioactivos, aún alojados en reactores, se mantienen estables a través de un trabajo de desmantelamiento, según un informe del Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI), lanzado el 4 de marzo de 2021. La idea básica es reducir el riesgo radiactivo al eliminar los restos de combustible nuclear fundido y agua contaminada. De todas formas se calcula que el total desmantelamiento de la planta tomará entre 30 y 40 años más.
A continuación, se pasa a detallar el progreso de extracción de combustible fundido en los reactores:
-Para extraer el combustible gastado de la piscina del Reactor I, se llevaron a cabo investigaciones para determinar las condiciones del techo caído en el lado sur. Se decidió proceder con el método de instalar una gran cubierta sobre el edificio del Reactor y luego limpiar los escombros dentro de la cubierta. El trabajo de instalación de la cubierta comenzó en la primera mitad del año fiscal 2021 y la extracción de combustible se llevaría a cabo a partir del año fiscal 2027 hasta el 2028.
-La instalación de una cubierta para la extracción de combustible se completó el 23 de febrero de 2018. Mientras que la extracción de combustible se completó el 28 de febrero de 2021.
-El 5 de noviembre de 2014 se transfirieron las 1.331 varillas de combustible gastado.
La Tokyo Electric Power Company (TEPCO), compañía que operaba la central de Fukushima-I, determinará el método específico del tratamiento de agua contaminada, de acuerdo a la política gubernamental de Japón, pero debe obtener la aprobación previa de la Autoridad Regulatoria Nuclear (NRA).
Por el momento hay tres políticas básicas respecto al tratamiento de agua contaminada, como detalló METI en un reporte de marzo de 2021: “eliminar” la fuente de contaminación del agua, “redirigir” el agua dulce de las áreas contaminadas y “retener” el agua contaminada de las fugas. Es decir, que se reconoce la existencia de fugas, aún hasta la actualidad.
Se han implementado así medidas de gestión del agua contaminada para controlar el filtro de las aguas subterráneas, que incluyen la reparación de las partes dañadas de los techos de los edificios de los reactores de la planta para reducir la filtración de agua de lluvia; el bombeo mediante desagües; y la construcción de muros impermeables bajo tierra para controlar la generación continua de agua contaminada, tratando de impedir de esta manera la entrada de agua subterránea a los edificios de los reactores.
En cuanto a los residuos y materiales contaminados, la Agencia de Reconstrucción informó que se construyeron instalaciones de almacenamiento provisional en las ciudades de Okuma y Futaba para la gestión y almacenamiento seguro, hasta que puedan ser enviados a disposición final. No obstante ello, en una reciente decisión gubernamental, se afirmó que el agua contaminada y tratada, pero aún con residuos remanente de tritio se arrojarían al océano Pacífico, a pesar de la oposición de comunidades de pescadores locales. Se trata de 1,3 millones de toneladas de agua, el equivalente a 500 piletas olímpicas.
Así también lo informó el sitio de noticias Nippon.com, en un artículo de abril de 2021: "TEPCO planea filtrar el agua contaminada de nuevo para eliminar isótopos, dejando solo el tritio, un isótopo radiactivo del hidrógeno que es difícil de separar del agua. La empresa diluirá a continuación el agua hasta que los niveles de tritio estén por debajo de lo permitido antes de bombearla directamente al océano desde la costa (...) El primer vertido no se espera hasta dentro de dos años, un tiempo que TEPCO utilizará para empezar a filtrar el agua, construir infraestructuras y adquirir la autorización regulatoria".
Esta decisión está siendo cuestionada por grupos ecologistas y principalmente por las comunidades pesqueras de Fukushima, ya que podría dañar la reputación de sus productos del mar.
A) Extender el período de la Agencia de Reconstrucción Nacional de Japón por 10 años más para mantener una coordinación integral (hasta marzo de 2031).
B) Extender la cuenta financiera especial para la reconstrucción y revitalización del Gran Terremoto del Este de Japón.
C) Reubicación de las oficinas de reconstrucción de Iwate y Miyagi a áreas costeras donde se concentran los problemas.
D) Promover el regreso de personas a las zonas de las que fueron evacuadas, así como la reubicación de personas fuera de la Prefectura de Fukushima. A esto se le suma el apoyo a los evacuados que viven fuera de las prefecturas donde vivían originalmente, y el apoyo a las personas que residen en viviendas temporales, quienes experimentan problemas en la vida diaria. Cabe destacar que se han establecido centros de salud mental en apoyo a los afectados por el triple desastre (5 centros en Iwate, 3 en Miyagi y 7 en Fukushima). El staff de los centros cuenta con psicólogos, psiquiatras, asistentes sociales, psicólogos clínicos y enfermeras en el área de salud pública. Los servicios ofrecidos incluyen: apoyo y asesoramiento para las personas afectadas, asistencia para el personal del gobierno local, desarrollo y capacitación de recursos humanos y concientización pública relacionada con la salud mental (Agencia de Reconstrucción, septiembre de 2020).
E) Acelerar la reanudación de la agricultura y desarrollar las industrias basadas en la promoción del “Marco de Innovación de la costa de Fukushima”, una iniciativa que tiene como objetivo construir nuevas bases industriales en la Región de Hamadori y otras áreas de Fukushima.
F) Implementar medidas para controlar el daño a la reputación de la Prefectura de Fukushima. Es importante mencionar que, para agosto de 2020, el número de turistas que visitan Fukushima se recuperó al 98,5% de los niveles previos al desastre y el número de recorridos educativos al 89% (actualmente, se está viendo afectado como consecuencia del coronavirus).
G) Crear un sistema en el que el Gobierno de Fukushima pueda preparar el Plan de Reconstrucción y Revitalización de la Prefectura, con la aprobación nacional.
A partir de lo observado hasta aquí, puede señalarse que la problemática ocasionada por el accidente nuclear en Fukushima, si bien no se encuentra en el estado crítico de las primeras semanas, necesita aún el cuidado continuo. Las autoridades se enfocan en mitigar los riesgos por contaminación radiactiva, aunque esto no puede evitar totalmente las controversias a nivel nacional e internacional.
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* En un próximo artículo, abordará también la cuestión de la comunicación de desastres.
**María Laura Martelli Giachino es Licenciada en Periodismo (Universidad del Salvador, Argentina - 2015). Graduada con su tesis "La catástrofe de Tohoku. Un análisis de la reconstrucción mediática de la imagen de Japón frente al tsunami". Viajó a Japón para entrevistar a habitantes de una de las ciudades afectadas por la catástrofe, en Rikuzentakata, Prefectura de Iwate. Fue Editora General de Alternativa Nikkei (2016-2019). En 2017 cursó la Diplomatura en Estudios Nikkei. Actualmente es becaria Mext (Japón) y continuará su investigación y estudio sobre comunicación de desastres naturales en la Universidad de Touhoku.
Dossier N° 3 "La crisis nuclear en el mundo. A 10 años de Fukushima"
Informe*
Por María Laura Martelli Giachino**
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Trabajadores en la planta de Fukushima-I, con dos tipos de piletones. Imagen: IAEA. |
El 11 de marzo se cumplieron 10 años del terremoto y tsunami que sufrió Japón y que causó, a su vez, el accidente nuclear de Fukushima.
Según datos de la Agencia de Reconstrucción Nacional de Japón, cerca de 20 mil personas fallecieron y más de 2500 se reportaron oficialmente como desaparecidos.
Asimismo, en toda la zona noreste de Japón afectada se tuvieron que evacuar unas 470 mil personas. En marzo de este año el número se redujo a 41 mil evacuados, de los cuales alrededor de 2 mil todavía se encuentran en viviendas temporales.
En el caso particular de la de la Prefectura (provincia) de Fukushima, el número de evacuados disminuyó de un máximo de 165 mil a 36 mil, según información de marzo de 2021. Las órdenes de evacuación se han levantado en casi todas las áreas excepto en aquellas designadas como “zona donde el regreso es difícil”, establecidas en 2013 (las dimensiones de estas zonas representan aproximadamente el 2.4% de la Prefectura).
En un informe del 25 de agosto de 2020, el Gobierno de la Prefectura de Fukushima, mencionó que para febrero de 2019 se había completado la construcción de 4767 viviendas públicas para los evacuados del accidente nuclear. Mientras que en toda la Región de Tohoku (noreste de Japón), para diciembre de 2020, se completaron 30 mil viviendas.
De acuerdo a un reporte de la Agencia de Reconstrucción de septiembre de 2020, las áreas afectadas por el terremoto y el tsunami se encuentran en etapa de “finalización general” de la reconstrucción. Por el contrario, las áreas afectadas por el desastre nuclear continúan requiriendo una respuesta de mediano a largo plazo, lo cual podría ser una evidencia de las diferencias entre un desastre “natural” de otro “ambiental”. En base a lo anterior, por decisión del gabinete nacional del 20 de diciembre de 2019, se buscará mejorar los sistemas, organizaciones y recursos financieros que respaldan la reconstrucción del año fiscal 2021 en adelante.
Situación de Fukushima Daiichi
Desmantelamiento de los reactores
El terremoto y tsunami de Japón provocó la pérdida de electricidad en la planta nuclear, y como consecuencia del suministro de agua a los reactores. La situación se agravó con la fusión del núcleo parcial en los reactores I, II y III y explosiones de hidrógeno en los reactores I, III y IV, todas dentro del complejo conocido como Fukushima Daiichi.En agosto de 2020, el Ministerio de Medio Ambiente (MOE) de Japón, aseguró que las tareas de descontaminación en las áreas especiales de descontaminación (SDA) (excluidas las áreas ARD, áreas donde el regreso es difícil) han reducido las tasas de dosis de contaminación en aire en un 60% en zonas residenciales (incluyen escuelas, parques, cementerios e instalaciones de gran tamaño), 59% en tierras de cultivo (incluyen huertos), 30% en bosques (incluyen pendientes, pastizales y césped) y 44% en carreteras. Por su parte, dentro de los 80 kilómetros de la central nuclear disminuyó en un 78% en comparación a niveles de noviembre de 2011. La pregunta por posibles afectaciones a la salud pública aún mantiene cierto grado de incógnita.
Las áreas SDA incluyen los siguientes distritos en Fukushima: Namie, Tomioka, Iitate, Minamisoma, Kawamata, Kawauchi, Tamura, Futaba, Katsurao, Okuma y Naraha. Aunque hay que tener en cuenta que hay hectáreas de Tomioka, Okuma, Futaba, Namie, Katsurao, Minamisoma e Iitate que forman parte de las áreas ARD.
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Las áreas especiales de descontaminación según plan oficial. Fuente FDR-2019. |
En cuanto a los materiales radioactivos, aún alojados en reactores, se mantienen estables a través de un trabajo de desmantelamiento, según un informe del Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI), lanzado el 4 de marzo de 2021. La idea básica es reducir el riesgo radiactivo al eliminar los restos de combustible nuclear fundido y agua contaminada. De todas formas se calcula que el total desmantelamiento de la planta tomará entre 30 y 40 años más.
A continuación, se pasa a detallar el progreso de extracción de combustible fundido en los reactores:
- Reactor I:
-Para extraer el combustible gastado de la piscina del Reactor I, se llevaron a cabo investigaciones para determinar las condiciones del techo caído en el lado sur. Se decidió proceder con el método de instalar una gran cubierta sobre el edificio del Reactor y luego limpiar los escombros dentro de la cubierta. El trabajo de instalación de la cubierta comenzó en la primera mitad del año fiscal 2021 y la extracción de combustible se llevaría a cabo a partir del año fiscal 2027 hasta el 2028.
- Reactor II:
- Reactor III:
-La instalación de una cubierta para la extracción de combustible se completó el 23 de febrero de 2018. Mientras que la extracción de combustible se completó el 28 de febrero de 2021.
- Reactor IV:
-El 5 de noviembre de 2014 se transfirieron las 1.331 varillas de combustible gastado.
Agua contaminada
Otra problemática asociada es el agua contaminada, que comenzó a producirse en las primeras semanas, donde se decidió inyectar agua de mar a los reactores para evitar una explosión nuclear mayor.La Tokyo Electric Power Company (TEPCO), compañía que operaba la central de Fukushima-I, determinará el método específico del tratamiento de agua contaminada, de acuerdo a la política gubernamental de Japón, pero debe obtener la aprobación previa de la Autoridad Regulatoria Nuclear (NRA).
Por el momento hay tres políticas básicas respecto al tratamiento de agua contaminada, como detalló METI en un reporte de marzo de 2021: “eliminar” la fuente de contaminación del agua, “redirigir” el agua dulce de las áreas contaminadas y “retener” el agua contaminada de las fugas. Es decir, que se reconoce la existencia de fugas, aún hasta la actualidad.
Se han implementado así medidas de gestión del agua contaminada para controlar el filtro de las aguas subterráneas, que incluyen la reparación de las partes dañadas de los techos de los edificios de los reactores de la planta para reducir la filtración de agua de lluvia; el bombeo mediante desagües; y la construcción de muros impermeables bajo tierra para controlar la generación continua de agua contaminada, tratando de impedir de esta manera la entrada de agua subterránea a los edificios de los reactores.
En cuanto a los residuos y materiales contaminados, la Agencia de Reconstrucción informó que se construyeron instalaciones de almacenamiento provisional en las ciudades de Okuma y Futaba para la gestión y almacenamiento seguro, hasta que puedan ser enviados a disposición final. No obstante ello, en una reciente decisión gubernamental, se afirmó que el agua contaminada y tratada, pero aún con residuos remanente de tritio se arrojarían al océano Pacífico, a pesar de la oposición de comunidades de pescadores locales. Se trata de 1,3 millones de toneladas de agua, el equivalente a 500 piletas olímpicas.
Así también lo informó el sitio de noticias Nippon.com, en un artículo de abril de 2021: "TEPCO planea filtrar el agua contaminada de nuevo para eliminar isótopos, dejando solo el tritio, un isótopo radiactivo del hidrógeno que es difícil de separar del agua. La empresa diluirá a continuación el agua hasta que los niveles de tritio estén por debajo de lo permitido antes de bombearla directamente al océano desde la costa (...) El primer vertido no se espera hasta dentro de dos años, un tiempo que TEPCO utilizará para empezar a filtrar el agua, construir infraestructuras y adquirir la autorización regulatoria".
Esta decisión está siendo cuestionada por grupos ecologistas y principalmente por las comunidades pesqueras de Fukushima, ya que podría dañar la reputación de sus productos del mar.
Nuevas políticas de revitalización
El 20 de diciembre de 2019 se aprobó una nueva política de revitalización (disponible en el reporte del Gobierno de Fukushima, “Steps for reconstruction and revitalization in Fukushima Prefecture”, 25 de agosto de 2020). La misma consiste en:A) Extender el período de la Agencia de Reconstrucción Nacional de Japón por 10 años más para mantener una coordinación integral (hasta marzo de 2031).
B) Extender la cuenta financiera especial para la reconstrucción y revitalización del Gran Terremoto del Este de Japón.
C) Reubicación de las oficinas de reconstrucción de Iwate y Miyagi a áreas costeras donde se concentran los problemas.
D) Promover el regreso de personas a las zonas de las que fueron evacuadas, así como la reubicación de personas fuera de la Prefectura de Fukushima. A esto se le suma el apoyo a los evacuados que viven fuera de las prefecturas donde vivían originalmente, y el apoyo a las personas que residen en viviendas temporales, quienes experimentan problemas en la vida diaria. Cabe destacar que se han establecido centros de salud mental en apoyo a los afectados por el triple desastre (5 centros en Iwate, 3 en Miyagi y 7 en Fukushima). El staff de los centros cuenta con psicólogos, psiquiatras, asistentes sociales, psicólogos clínicos y enfermeras en el área de salud pública. Los servicios ofrecidos incluyen: apoyo y asesoramiento para las personas afectadas, asistencia para el personal del gobierno local, desarrollo y capacitación de recursos humanos y concientización pública relacionada con la salud mental (Agencia de Reconstrucción, septiembre de 2020).
E) Acelerar la reanudación de la agricultura y desarrollar las industrias basadas en la promoción del “Marco de Innovación de la costa de Fukushima”, una iniciativa que tiene como objetivo construir nuevas bases industriales en la Región de Hamadori y otras áreas de Fukushima.
F) Implementar medidas para controlar el daño a la reputación de la Prefectura de Fukushima. Es importante mencionar que, para agosto de 2020, el número de turistas que visitan Fukushima se recuperó al 98,5% de los niveles previos al desastre y el número de recorridos educativos al 89% (actualmente, se está viendo afectado como consecuencia del coronavirus).
G) Crear un sistema en el que el Gobierno de Fukushima pueda preparar el Plan de Reconstrucción y Revitalización de la Prefectura, con la aprobación nacional.
A partir de lo observado hasta aquí, puede señalarse que la problemática ocasionada por el accidente nuclear en Fukushima, si bien no se encuentra en el estado crítico de las primeras semanas, necesita aún el cuidado continuo. Las autoridades se enfocan en mitigar los riesgos por contaminación radiactiva, aunque esto no puede evitar totalmente las controversias a nivel nacional e internacional.
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* En un próximo artículo, abordará también la cuestión de la comunicación de desastres.
Sobre la autora
**María Laura Martelli Giachino es Licenciada en Periodismo (Universidad del Salvador, Argentina - 2015). Graduada con su tesis "La catástrofe de Tohoku. Un análisis de la reconstrucción mediática de la imagen de Japón frente al tsunami". Viajó a Japón para entrevistar a habitantes de una de las ciudades afectadas por la catástrofe, en Rikuzentakata, Prefectura de Iwate. Fue Editora General de Alternativa Nikkei (2016-2019). En 2017 cursó la Diplomatura en Estudios Nikkei. Actualmente es becaria Mext (Japón) y continuará su investigación y estudio sobre comunicación de desastres naturales en la Universidad de Touhoku.
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