Basura Cero: los rellenos se adelantan al reciclaje

Si es claro que el cumplimiento de los objetivos de la Ley Basura Cero es la base de unión entre las distintas organizaciones de la sociedad civil, en la actualidad el punto de debate es la metodología de recolección de los residuos sólidos urbanos. La doble contenerización de toda la ciudad seguiría la estrategia ideada desde el comienzo de la aplicación de la ley, mientras que la recolección puerta a puerta fue iniciada informalmente y ahora podría expandirse a toda la ciudad.


En un contexto en que los medios nacionales publican el reciente acuerdo de Macri y Scioli en el que la Ciudad pagará más para que la Provincia de Buenos Aires permita abrir dos nuevos rellenos sanitarios, no hay noticias ciertas sobre los pasos planificados para cumplir con la reducción de basura. Por otra parte, días antes se enviaron a la Legislatura las propuestas para el próximo contrato para la recolección de residuos, en el que ambientalistas y cooperativas coinciden en rechazar el pago por tonelada, pero se diferencian en la disyuntiva entre contenedores sí o no.

Así, en respuesta a los interrogantes planteados en el artículo de análisis de ComAmbiental sobre la continuidad de la alianza estratégica, las dos organizaciones más representativas en esta temática coincidieron en confiar en la madurez de la relación institucional, aunque últimamente la relación es más distante. De este modo, la discusión sobre la forma en que el Estado debe garantizar el modo de traslado de los residuos obtenidos por la separación en origen, es un punto que enriquece la participación a través del diálogo.

El nuevo contrato. "Se considera como uno de los lineamientos fundamentales de la nueva contratación, que la Ciudad amanezca limpia", reza la carta que el ejecutivo de la Ciudad envió a la Legislatura para explicar las bases de la nueva licitación pública. Paradójicamente, la propuesta reemplazaría el pago por área limpia por el relanzamiento del pago por tonelada, en el que las empresas obtienen más ganancias cuanto más basura entierren en los nuevos rellenos sanitarios.

El paradigma PRO en su conjunto parece volver al viejo esquema de la limpieza: "Es un objetivo impostergable lograr en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires estándares de higiene y limpieza semejantes a los que priman en las principales Ciudades del mundo. Para ello se deberán plantear no solamente rigurosas acciones y programas de limpieza de la Ciudad, sino también acciones tendientes a la generación de conciencia ciudadana que minimice la agresión y los niveles de ensuciamiento".

Un artículo de Noticias urbanas difundió la postura del ministro Piccardo, quien justificó el retiro de los modelos culpabilizando a una organización de bien público: "El modelo de Greenpeace fracasó. No se pudo cumplir en 2007 con lo propuesto y se perdieron 80 millones de pesos. Además, su propuesta excluye el valor social de los cartoneros, no cumple con el artículo 43 de la Ley Basura Cero". También, dijo que "ellos fueron parte de la Comisión Asesora, la cual fracasó en su labor de monitorear el cumplimiento de la ley".

Paso a paso, puerta a puerta. En un importante gesto de cambio, la Ciudad promete acuerdos con las cooperativas de cartoneros, por lo que en la carta enviada a la Legislatura se lee que se hará un "ordenamiento y organización de los sistemas informales de recolección diferenciada existentes". A la paradoja de la situación, Página 12 la describió con una ironía: "Macri busca socios cartoneros", algo que en definitiva no está mal, ya que el PRO debe gobernar durante su mandato para todos.

Sin embargo, el horizonte trae conflictos latentes, ya que "cuando se implemente, los cartoneros tendrán prohibido hacer la separación de materiales en la vía pública". Grabois del Movimiento de los Trabajadores Excluidos le manifestó al matutino porteño: “Nuestras expectativas son bajas, irán subiendo en la medida que se cumplan los acuerdos –concluyó–. Al menos, desde que estamos dialogando, después del desalojo del Bajo Belgrano no hubo más represión, la policía no se mete con nosotros.”

Para que esta metodología realmente se implemente, se necesitarán campañas de educación y comunicación que hasta ahora no se vieron. Cristina Lescano de la Cooperativa El Ceibo le expresó a ComAmbiental que hasta ahora ninguno de los gobiernos cumplió, por lo que no hay por qué ensañazarse con Macri, y que la Ley de Basura Cero no le trajo hasta la fecha ningún beneficio concreto a los cartoneros, los únicos que efectivamente hacen posible el reciclaje.

El proyecto socioambiental de El Ceibo fue pionero en implementar la separación en origen en vecinos de un sector de Palermo, a quienes los cartoneros les recolectan sus residuos en forma acordada y puerta a puerta. Por su parte, Grabois del MTE reconoció ante Página 12 que, mientras se avance con pasos firmes en este sistema puede ser útil dejar en la calle contenedores especiales para los vecinos que no estén en los horarios en que los recuperadores pasan.

Cuando un contenedor no está. Para Greenpeace, los contenedores diferenciados en cada cuadra de la ciudad son imprescindibles para posibilitar un reciclaje masivo de residuos que reduzca considerablemente el material que termina en los rellenos. Por ello, en el contexto de su campaña por los 100 mil compromisos con la Ley Basura Cero, ya se manifestaron con un enterramiento simbólico de la ley, así como también sacaron a protestar a los mismos contenedores.



Juan Carlos Villalonga, director político de la organización, le había manifestado a ADN ciudad días atrás que “La reunión con Piccardo fue pésima”. Y argumentó: “No se trata de darle algunos beneficios a los cartoneros sino de formalizarlos. Realizar un registro y darles implementos para hacer su tarea no los incluye en el sistema, siendo que la Ley de Basura Cero le otorga un rol fundamental en el proceso de reciclado. No es posible que haya un sistema formal para la basura que se entierra y uno informal para la basura que se recicla”.

Por su parte, sobre la recolección de residuos, amplió: “Es una medida desafortunada porque plantear que los cartoneros pasen casa por casa a buscar los residuos reciclables es un retroceso. Así nunca vamos a poder reducir un 10% el entierro de basura para el 2010 como establece la ley. Hasta que no haya una propuesta superadora, la contenerización es el mejor camino”.

Interrogantes y certezas. Para ComAmbiental, es necesario recuperar el consenso de la sociedad civil para realizar una campaña conjunta y masiva que se enfoque en la separación de residuos en cada hogar. Al tiempo que la sociedad toma conciencia, también se involucra y participa de una manera efectiva; por lo que no importa tanto dónde debe dejar el vecino las bolsas, si en definitiva el cartonero puede acceder al material recuperable discriminado del que se llevará a la Ceamse.

Asimismo, falta garantizar una discusión abierta sobre la licitación pública para la recolección de residuos, que es la más costosa del presupuesto de la Ciudad. Por supuesto, la lucha central debe ser dada contra la vuelta atrás al pago por tonelada, que convierte a la basura de los vecinos en una mina de oro para las empresas, mientras peligra la salud de habitantes del conurbano bonaerense.

"Podemos diferir en cuestiones coyunturales pero eso no nos quita del rumbo y de todas las coincidencias que tenemos", expresó Villalonga, mientras que Lescano, por su parte, advirtió que si no tienen novedades del gobierno van a hacer sentir su disconformidad. En un momento clave para el futuro de la Ciudad de Buenos Aires, se hace imprescindible no tanto un contenedor o una recolección puerta a puerta, sino un plan articulado para que los vecinos se involucren en el reciclaje, de esto depende todo lo demás.

Próximamente: ComAmbiental tratará con más detalle los sistemas de recolección de basura.

Comentarios

ecwaste dijo…
Creo que cualquier programa acompanado con un incentivo para promover reciclaje es lo que necesitan cada uno de los paises y ciudades Latinoamericanas. En EcoPanas queremos ser parte del cambio y por eso estamos creando el movimiento ecologico en Latino America.