Al pueblo pan y Dakar

En su primera semana, el rally de origen africano continúa su curso "avasallador" en suelo sudamericano. Esa parece ser la palabra más indicada para describir el espíritu de esta competencia que atropella y arrasa con exacerbación la vulnerabilidad de los paisajes argentinos y chilenos. Distintas organizaciones repudian el evento por razones ecológicas, arqueológicas y culturales. ¿Cuál es el verdadero Desafío Dakar?


Foto: OLCA. Chile

En la estepa patagónica y en los Andes no hay desierto sinónimo de "nada, pisable, sin valor". Por el contrario son ecosistemas de riqueza frágil, historias que esperan ser descubiertas y comunidades enteras con mucho para mostrar.

Desde mayo del año pasado el pedido de cancelación del rally pulula en internet sin éxito, mostrando como argumento más contundente las muertes y los heridos que deja una velocidad sin propósito. De hecho en lo que va del recorrido trascendió que una señora fue atropellada en Buenos Aires y un niño en Santa Rosa, dos personas murieron en Chile, cuatro competidores quedaron internados con diversa gravedad y un piloto murió bajo sospechosa desinteligencia en los sistemas de control.

Sin desmerecer el esfuerzo que ponen los pilotos y sus equipos de trabajo, el objetivo de la carrera está desvirtuado. No se trata de probar el poder de las máquinas o la destreza de los fierreros, sino que resulta un itinerario de consignas hasta absurdas como atravesar terreno casi virgen en condiciones infrahumanas. ¿Todo para qué? ¿Tal es la comodidad de la vida posmoderna y globalizada que necesita recrear situaciones de riesgo para sentir adrenalina al extremo, para recuperar las ganas de vivir hasta morir?

En el camino
La vida tiene otro sentido para las organizaciones argentinas y chilenas que se oponen al rally: implica fundamentalmente respetar el entorno, el pasado y el futuro.

Así, la Asociación de Arqueólogos Profesionales de la República Argentina (AAPRA) emitió un comunicado que advierte sobre el peligro que corren importantes yacimientos arqueológicos en la Patagonia y en el Cuyo, que pueden quedar en la ruta del rally, como la aldea formativa enterrada, recientemente descubierta en Palo Blanco, Catamarca, de unos 1.700 años de antigüedad.

A su vez, su presidenta Norma Ratto pidió la colaboración de profesionales y pobladores que se encuentren cerca del recorrido para que registren e informen a aapra1@yahoo.com.ar los daños que puedan quedar en el ambiente y en dichas reservas históricas con el fin de desalentar de manera fehaciente la posibilidad de que se repita el rally en nuestro país.

Desde Córdoba, Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, anticipó que está preparando una acción judicial ante el inminente paso del rally por sitios naturales cordobeses sin la debida evaluación de impacto ambiental.

"Faltan menos de diez días para los dos tramos que se correrán en Córdoba y el estudio de impacto ambiental sigue bajo análisis", expresó -a través de un boletín de RENACE- el reconocido biólogo que "el año pasado logró cambiar el recorrido de un Superprime del Rally Argentina que iba a realizarse en la Reserva Natural Parque General San Martín" de la Capital provincial.

En Mendoza, grupos ambientalistas también manifestaron su temor frente a la huella destructiva que podría dejar en el patrimonio cultural y natural. Las dudas son grandes ya que los organizadores mantienen el itinerario en secreto hasta 24 horas antes de cada etapa y el control ciudadano se torna así casi imposible.

No obstante, aprovecharon la visita de los pilotos y los periodistas internacionales para expresar su rechazo a la gran minería contaminante que todavía tiene el amparo de una ley muy permisiva y del proyecto de Ley de protección de Glaciares vetado a fin de año por la Presidenta de la Nación.

Del otro lado de las montañas, las argumentaciones también tienen eco. 22 organizaciones sociales chilenas presentaron una carta al Subsecretario de Deportes de Chile, por ser éste el máximo promotor gubernamental del Rally Dakar en el país trasandino. Allí le exigieron transparencia en el uso de los recursos públicos y la toma de conciencia de que la carrera, en lugar de promover el deporte y la salud, resulta un evento publicitario para los sponsors a costa de agravar los efectos del cambio climático.

Tantas emisiones de gases e inversiones superfluas. Hay vehículos que, dependiendo del porte, demandaron hasta un millón de dólares para su puesta a punto, según comentaron los periodistas deportivos de Canal 7. Tanto esfuerzo que podría haberse aprovechado en educación, salud o, sin ir más lejos, un turismo verdaderamente sustentable.

El juego todavía no acaba y ya se vislumbra el regreso del Rally Dakar paradójicamente para el Bicentenario de la Argentina. En palabras de AAPRA, "el comportamiento de nuestros representantes ante este Rally Argentina-Dakar 2009 deja expuesto claramente que en nuestro país las leyes protectivas ambientales tienen alcance discursivo pero no ejecutivo". Sería deseable que para la celebración patriótica podamos sentirnos orgullosos de lo que hayamos hecho hasta entonces.

Comentarios

João Soares dijo…
Sem dúvida. Protesta muy valida e justa.
Saludos desde Portugal
ecwaste dijo…
Los felicito por el titulo "Al pueblo pan y Dakar" - en realidad describe muy bien el acontecimiento. Que pena que los seres humanos se diviertan destruyendo la naturaleza...que injusticia al planeta tierra.

Latino America te pertenece...protegela en EcoPanas.com
Anónimo dijo…
A este ritmo, vamos a convertir el país en un lindo museo, solo para mirar no?.