El título de este artículo corresponde a una transcripción publicada en el libro recientemente editado Los pedales de la bicicleta: la evaluación en la educación ambiental (Kaicron). Se trata del testimonio de un educador de San Juan frente al dilema de enseñar temas conflictivos como la minería a cielo abierto donde toda la comunidad está comprometida, a favor o en contra, de la actividad productiva.
A continuación, se destacan fragmentos que pueden echar luz sobre las prácticas en la escuela y también los decisores que tienen la responsabilidad de resolver las trabas políticas que tienen los manuales nacionales de educación ambiental.
"Muchos de nuestros alumnos tienen padres que trabajan en la actividad minera, y que obviamente están a favor de la minería. Otros alumnos provienen de familias que están en contra de estas actividades y hasta pertenecen a grupos ecologistas. Y lo que agrega aún más tensión es que, como nuestra comunidad es tan pequeña, todos los alumnos saben a qué se dedican los padres de sus compañeros. ¿Cómo puedo, en un contexto como este, tratar el tema en el aula sin exponer a ninguno de los alumnos?
Además me he interrogado: ¿es correcto enseñar contenidos sobre los que no hay acuerdo, o que remiten inmediatamente a problemáticas complejas de la comunidad? Yo creo que la respuesta es sí, definitivamente sí.
De algo puedo estar seguro: cuando los recursos didácticos fueron puestos en juego adecuadamente, al servicio del alumno y al cien por ciento de mis posibilidades y las de la escuela, cuando fueron acordados sin coacción en ambientes respetuosos, democráticos y de pensamiento crítico, y a partir de esas condiciones el alumno ha podido construir conocimiento sobre determinados temas ambientales de manera genuina, mi tarea como docente ya es un éxito. ¡Qué puede importarme que lo que opine luego, pueda ser diametralmente opuesto a mis convicciones, que acaso hasta pueda terminar interpelándome!
En esta perspectiva creo que el éxito radica en un constante ejercicio de auto vigilancia sobre mi tarea como docente, preguntándome ante todo: ¿Estoy siendo absolutamente honesto? ¿Estoy induciendo las respuestas que espero oír? En otras palabras, ¿Estoy respetando la libertad de mis alumnos?"
Ver también:
Nota principal: Peligra un plan nacional de educación ambiental
El gobierno nacional prometió "discusiones complejas con gran libertad" (26/10/2011)
Educación ambiental en todas las escuelas del país (19/4/2011)
A continuación, se destacan fragmentos que pueden echar luz sobre las prácticas en la escuela y también los decisores que tienen la responsabilidad de resolver las trabas políticas que tienen los manuales nacionales de educación ambiental.
"Muchos de nuestros alumnos tienen padres que trabajan en la actividad minera, y que obviamente están a favor de la minería. Otros alumnos provienen de familias que están en contra de estas actividades y hasta pertenecen a grupos ecologistas. Y lo que agrega aún más tensión es que, como nuestra comunidad es tan pequeña, todos los alumnos saben a qué se dedican los padres de sus compañeros. ¿Cómo puedo, en un contexto como este, tratar el tema en el aula sin exponer a ninguno de los alumnos?
Además me he interrogado: ¿es correcto enseñar contenidos sobre los que no hay acuerdo, o que remiten inmediatamente a problemáticas complejas de la comunidad? Yo creo que la respuesta es sí, definitivamente sí.
De algo puedo estar seguro: cuando los recursos didácticos fueron puestos en juego adecuadamente, al servicio del alumno y al cien por ciento de mis posibilidades y las de la escuela, cuando fueron acordados sin coacción en ambientes respetuosos, democráticos y de pensamiento crítico, y a partir de esas condiciones el alumno ha podido construir conocimiento sobre determinados temas ambientales de manera genuina, mi tarea como docente ya es un éxito. ¡Qué puede importarme que lo que opine luego, pueda ser diametralmente opuesto a mis convicciones, que acaso hasta pueda terminar interpelándome!
En esta perspectiva creo que el éxito radica en un constante ejercicio de auto vigilancia sobre mi tarea como docente, preguntándome ante todo: ¿Estoy siendo absolutamente honesto? ¿Estoy induciendo las respuestas que espero oír? En otras palabras, ¿Estoy respetando la libertad de mis alumnos?"
Ver también:
Nota principal: Peligra un plan nacional de educación ambiental
El gobierno nacional prometió "discusiones complejas con gran libertad" (26/10/2011)
Educación ambiental en todas las escuelas del país (19/4/2011)
Comentarios