En las últimas horas del miércoles, la zona metropolitana de Buenos Aires sufrió un gran temporal. Meteorólogos discutían la posibilidad de que se hubiera formado un "tornado" o una "corriente descendente intensa". En este último sentido, el físico del CONICET Pablo Canziani habló de un "reventón", un fenómeno nuevo que comienza a estudiarse con el cambio climático.
Un "reventón" es la traducción del término inglés "downburst". Según la definición del National Weather Service Forecast Office se trata de una "Fuerte corriente descendente (downdraft) que resulta en una ráfaga hacia afuera de vientos muy dañinos sobre o cerca del suelo. Los reventones pueden producir daños similares a un fuerte tornado. Aunque usualmente se asocian a tormentas, los reventones pueden ocurrir con chubascos [lluvias] demasiado débiles como para producir truenos".
Árboles caídos, una de las consecuencias de las tormentas. Foto: Archivo ComAmbiental. |
Un "reventón" es la traducción del término inglés "downburst". Según la definición del National Weather Service Forecast Office se trata de una "Fuerte corriente descendente (downdraft) que resulta en una ráfaga hacia afuera de vientos muy dañinos sobre o cerca del suelo. Los reventones pueden producir daños similares a un fuerte tornado. Aunque usualmente se asocian a tormentas, los reventones pueden ocurrir con chubascos [lluvias] demasiado débiles como para producir truenos".
Según expresó Héctor Ciappesone, titular del Servicio Meteorológico Nacional, las tormentas han tenido un aumento de intensidad desde comienzos del siglo XX. Y aclaró que desde el organismo se reunirán la semana próxima para aclarar la situación a través de los datos obtenidos. Durante el temporal, murieron 16 personas en distintos lugares afectados.
"No podemos hablar solo de un temporal, fue casi un tornado", opinó por su parte el Ministro de Ambiente de la Ciudad de Buenos Aires, Diego Santilli. Y agregó que esto es una "consecuencia del cambio climático". Los especialistas afirman que ningún evento particular puede atribuirse con certeza a ese fenómeno global. Sin embargo, la predicción es que este tipo de eventos extremos aumente.
Al mismo tiempo, responsabilizar al cambio climático de los destrozos no exonera de ninguna manera a los distintos Estados. Desde hace años, la recomendación científica es establecer planes de mitigación y adaptación, que puedan justamente prevenir las consecuencias de tormentas más fuertes y frecuentes. De hecho, se admite que Buenos Aires tendrá cada vez más un clima "tropical".
"La ciudad sufrió el temporal de viento más fuerte del que tengamos registro", informó Santilli. Las dos trombas marinas registradas en el Río de la Plata (marzo 2008), la nevada atípica en la la zona (julio de 2007) y los granizos recurrentes a partir de su aparición en el 2006 parecen ser indicios de que los tiempos están cambiando en Buenos Aires.
Comentarios
Y ningìn funcionario se entera de nada de esto? Y los medios de cominucaciòn, no tienen nada que decir? ¡Por favor!, si esto sigue asì nos vamos a tener que mudar todos a otro planeta...