La Corte Suprema de Justicia anunció hoy el fallo que revoca las medidas cautelares que frenaban la aplicación de la norma en San Juan. Las empresas Barrick Gold y Argentina Gold, junto con el sindicato AOMA, con el concurso del gobierno provincial, habían hecho las presentaciones judiciales. En el centro de la cuestión, los yacimientos Veladero y Pascua Lama, que estarían ubicados en ambientes periglaciales, protegidos por la Ley 26.639 de Preservación de Glaciares.
La decisión de la Corte se esperaba hace al menos un año. Ahora, queda por resolver la cuestión de fondo, que es el pedido de inconstitucionalidad de la Ley, sancionada por el Congreso de la Nación. La actuación de hoy puede interpretarse como una demostración de la "auto-incriminación" que se dieron las corporaciones mineras. "Se requiere que exista un inventario de glaciares y periglaciares; que se haya realizado una auditoría ambiental", dice el fallo, "y, recién en ese momento, se conocerá si la ley afecta o no los derechos del peticionante". Traducido, la Corte dice que Barrick tiene cola de paja.
Ahora entonces, para ajustarse a derecho, las empresas deben someterse en 180 días a la auditoría que prescribe el artículo 15 de la Ley en el caso de Veladero y Pascua Lama. En este sentido, también debe avanzar la creación del Inventario que prevé el artículo quinto, según la definición de glaciar y ambiente periglacial que precisa el artículo segundo de la normativa. Por lo tanto, si se constata que existen zonas protegidas por la Ley en los yacimientos, los mismos deberían ser prohibidos en los términos del artículo sexto.
Historial. La Ley de Presupuestos Mínimos para la Preservación de Glaciares y Ambiente Periglacial tiene un extenso historial. La primera norma había sido aprobada en 2008, pero sufrió el llamado "veto Barrick" a fines de ese año por la Presidente, y por pedido del gobernador de San Juan, José Luis Gioja. El debate parlamentario volvió en 2010, por demanda de diversas organizaciones sociales. Finalmente, luego de una discusión entre dos proyectos, se llegó al consenso entre el diputado Miguel Bonasso y el senador Daniel Filmus que dio lugar a la actual Ley de Glaciares, en septiembre de ese mismo año.
Sin embargo, ya en noviembre las mineras lograron la judicialización de la Ley, que recién hoy se revierte. Es decir, que la norma estuvo frenada casi dos años por el concurso de los intereses corporativos y el poder político de San Juan. Recién en marzo de 2011, se estableció la reglamentación de la Ley, aunque con crítica de entidades ambientalistas. El último episodio de peso fue en febrero de este año, cuando se hizo famoso el sindicalista de AOMA, por aparecer como "un simple trabajador minero" en una conferencia donde la Presidente dijo que "no tenía nada que ver con la Barrick".
Celebraciones. En las redes sociales, la noticia no tardó en despertar diversos tipos de declaraciones celebratorias. "Mientras duraron las medidas cautelares, la Barrick siguió avanzando sobre Glaciares y Ambiente Periglacial. Se acabó", escribió Enrique Viale, de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas. "Para las miles de personas que lucharon para defender los glaciares, hoy es un dia de esperanza", siguió Juan Carlos Villalonga, ex director de Greenpeace y hoy en Los Verdes. Seguramente, el festejo seguirá en las decenas de asambleas ciudadanas que luchan en sus territorios por el bien común.
La Ley tiene como objetivo fundamental proteger una de las fuentes más importantes de agua dulce de nuestro país: los glaciares y ambientes periglaciales. Fueron las corporaciones, asustadas porque no estarían respetando esto, las que metieron la ley en la discusión de la mega-minería. No obstante, la Ley de Glaciares es un primer paso, desde la más pura y simple lógica ambiental, que le da un piso de racionalidad a la actividad minera en el país. Lo que la Corte ratifica, es que el agua vale más que el oro.
Ver también:
ComAmbiental: "Glaciares: Expectativa por la decisión de la Corte" (2011)
ComAmbiental: "Glaciares, agua pura en peligro de extinción" (2010)
Fallos de la Corte, subidos por el Centro de Información Judicial:
![]() |
El folleto informativo muestra cómo Barrick pensaba trasladar los glaciares... |
La decisión de la Corte se esperaba hace al menos un año. Ahora, queda por resolver la cuestión de fondo, que es el pedido de inconstitucionalidad de la Ley, sancionada por el Congreso de la Nación. La actuación de hoy puede interpretarse como una demostración de la "auto-incriminación" que se dieron las corporaciones mineras. "Se requiere que exista un inventario de glaciares y periglaciares; que se haya realizado una auditoría ambiental", dice el fallo, "y, recién en ese momento, se conocerá si la ley afecta o no los derechos del peticionante". Traducido, la Corte dice que Barrick tiene cola de paja.
Ahora entonces, para ajustarse a derecho, las empresas deben someterse en 180 días a la auditoría que prescribe el artículo 15 de la Ley en el caso de Veladero y Pascua Lama. En este sentido, también debe avanzar la creación del Inventario que prevé el artículo quinto, según la definición de glaciar y ambiente periglacial que precisa el artículo segundo de la normativa. Por lo tanto, si se constata que existen zonas protegidas por la Ley en los yacimientos, los mismos deberían ser prohibidos en los términos del artículo sexto.
Historial. La Ley de Presupuestos Mínimos para la Preservación de Glaciares y Ambiente Periglacial tiene un extenso historial. La primera norma había sido aprobada en 2008, pero sufrió el llamado "veto Barrick" a fines de ese año por la Presidente, y por pedido del gobernador de San Juan, José Luis Gioja. El debate parlamentario volvió en 2010, por demanda de diversas organizaciones sociales. Finalmente, luego de una discusión entre dos proyectos, se llegó al consenso entre el diputado Miguel Bonasso y el senador Daniel Filmus que dio lugar a la actual Ley de Glaciares, en septiembre de ese mismo año.
Sin embargo, ya en noviembre las mineras lograron la judicialización de la Ley, que recién hoy se revierte. Es decir, que la norma estuvo frenada casi dos años por el concurso de los intereses corporativos y el poder político de San Juan. Recién en marzo de 2011, se estableció la reglamentación de la Ley, aunque con crítica de entidades ambientalistas. El último episodio de peso fue en febrero de este año, cuando se hizo famoso el sindicalista de AOMA, por aparecer como "un simple trabajador minero" en una conferencia donde la Presidente dijo que "no tenía nada que ver con la Barrick".
Celebraciones. En las redes sociales, la noticia no tardó en despertar diversos tipos de declaraciones celebratorias. "Mientras duraron las medidas cautelares, la Barrick siguió avanzando sobre Glaciares y Ambiente Periglacial. Se acabó", escribió Enrique Viale, de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas. "Para las miles de personas que lucharon para defender los glaciares, hoy es un dia de esperanza", siguió Juan Carlos Villalonga, ex director de Greenpeace y hoy en Los Verdes. Seguramente, el festejo seguirá en las decenas de asambleas ciudadanas que luchan en sus territorios por el bien común.
La Ley tiene como objetivo fundamental proteger una de las fuentes más importantes de agua dulce de nuestro país: los glaciares y ambientes periglaciales. Fueron las corporaciones, asustadas porque no estarían respetando esto, las que metieron la ley en la discusión de la mega-minería. No obstante, la Ley de Glaciares es un primer paso, desde la más pura y simple lógica ambiental, que le da un piso de racionalidad a la actividad minera en el país. Lo que la Corte ratifica, es que el agua vale más que el oro.
Ver también:
ComAmbiental: "Glaciares: Expectativa por la decisión de la Corte" (2011)
ComAmbiental: "Glaciares, agua pura en peligro de extinción" (2010)
Fallos de la Corte, subidos por el Centro de Información Judicial:
Comentarios