Mussi no es Messi

¿Cuán habilidoso puede ser un funcionario para no rendir cuentas frente a la sociedad? El Secretario de Ambiente de la Nación, Juan José Mussi transita desde hace dos semanas una zona dudosa, luego de que se hicieran públicas denuncias por corrupción en las que está involucrado. Esta semana, la Presidente Cristina Fernández tomó una posición ambigua: lo sentó a su lado, y le esbozó alguna crítica en público, pero en tono menor.

Por Eduardo Soler

Este domingo, el tercero consecutivo que el columnista más influyente de Página/12 se ocupa del tema, al menos Mussi no eludió la crítica directa. Aunque más no fue en una subnota, esta lleva como título: "Así cualquiera desmiente". Allí puede leerse que no alcanza con decir que “no se aprobó ninguna obra por contrato directo ni por licitación”, sino que fue a través de un convenio con el Ceamse donde se aprobaron los contratos con sobreprecio con empresas ligadas al Juez Luis Armella, como las Canteras Guildín.

La Presidente parece no haber leído la vinculación entre su funcionario y el Juez que ella misma criticó. Como señalamos en nuestra crónica, se señaló la detención de obras de la autopista Perón porque los precios de los materiales eran muy superiores (30 veces más). Lo que no se dijo, inquirió, o se hizo público, es que esta cantera se encuentra justamente en el partido de Berazategui. Tal y como adelantó ComAmbiental el domingo pasado, el Municipio intervino activamente para que siga funcionado.

Esta vez, también Verbitsky se introduce en el tema, explicando que la Dirección Provincial de Minería y la Secretaría de Política Ambiental habían calificado a la cantera como “ambientalmente no sustentable”, porque se encontraba “ubicada en una zona poblada". Y agrega el periodista: "Para eludir esa calificación el intendente Juan José Mussi promulgó una ordenanza que desafectaba el predio de la zona residencial y pasaba a considerarlo zona rural". Las denuncias sobre la cantera no dejan dudas al respecto.

¿Pero cuál sería "el móvil" del acto criminal? No puede establecerse hasta aquí una vinculación económica. Más bien, la relación podría definirse como corrupta en términos de connivencia y tráfico de influencias. En otros términos, una relación en la que Mussi le daría ciertos favores a Armella, como nombrar a funcionarios de su confianza en la ACUMAR. A cambio, recibiría cierta protección política: Ya hablamos del caso de la sub-estación eléctrica de Berazategui y también de que el Secretario no recibió multa alguna del Juez.

¿Funcionario idóneo? Estas denuncias por vinculación en un caso de corrupción son novedosas en la gestión como Secretario de Ambiente. Pero no podemos decir lo mismo de su actuación como máximo responsable de la política ambiental del Estado Nacional. Por un lado, Mussi asumió esta responsabilidad sin ningún antecedente (positivo) en materia ambiental. Y esto se complementa porque llegó a este lugar, justamente, como muestra de agradecimiento de la Presidente a su acto de lealtad política en el 2010.

En sus casi dos años de gestión, se destacaron algunas frases que quedarán en el recuerdo por su falta de precisión. Sobre el Riachuelo mismo, dichos y desmentidas sobre los tiempos de la limpieza, primero dijo que para el 2012 (¡este año!) la cuenca estaría "casi saneada", luego postergó para el 2016. Tal vez su frase más celebrada fue su sincericidio sobre un tema sensible para el gobierno: "La minería que contamina es la minería a cielo abierto", expresó; luego retrocedió y dijo que "no hay que demonizar la minería".

En una de sus últimas apariciones públicas expresó con crudeza su pensamiento: "La sociedad discute mucho porque no está bien informada", disparó. Una nueva vuelta de tuerca para el "debate en serio" sobre la minería que nunca llega. La política ambiental está totalmente subordinada a los intereses económicos, bajo la ideología del crecimiento, traducida como rentabilidad para las corporaciones. “Desde la Secretaría no podemos oponernos a la soja porque es una actividad muy importante para el país”, expresó.

Así las cosas, la Secretaría de Ambiente tampoco trabajó como corresponde en la implementación de la Ley de Glaciares. Sobre este tema crucial, Mussi dejó más sombras. “Estamos sumando provincias como Catamarca y La Rioja que no habían adherido a la Ley", dijo en aquella oportunidad, "sin olvidar que las provincias por la Constitución Nacional son dueñas de los recursos naturales". Una interpretación muy grave: la Ley establece justamente los presupuestos mínimos nacionales que todas las jurisdicciones deben cumplir.

Que sea Justicia. En la presentación comentada, el Secretario enfatizó que la judicialización no es lo más conveniente “porque significa el fracaso de la política”. Aclaró luego que algunos fallos posibilitaron avances, como en el caso del Riachuelo. Eso es cierto, la Corte Suprema de Justicia es la institución que más avanzó en la defensa del derecho a un ambiente sano. Si el Poder Ejecutivo no lo hace, no estaría mal que no sólo le pida explicaciones a un Juez que haya actuado mal, sino a un funcionario nacional que, al menos, dejó hacer.

Ver también: 
ComAmbiental: Mussi sólo recibió un llamado de atención de CFK (7/9)
ComAmbiental: Armella - Mussi: La conexión Berazategui (2/9)
ComAmbiental: Verbitsky denuncia a Armella y apunta a Mussi (26/8)

Comentarios

Alberto Moya dijo…
Mi libro sobre Mussi recopila todas las denuncias en su contras desde 1987 https://www.facebook.com/librodealbertomoya/