MBT: ¿Más allá del negocio de la basura?

Ayer Macri y Scioli inauguraron la planta de MBT para procesar 1.000 toneladas de basura porteña por día. Para alejarse de soluciones simplistas, voces ambientalistas recalcan la importancia de acompañar la medida con políticas públicas. Entre ellas, educación ambiental, reducción en la generación de residuos y mejoras en los centros verdes a cargo de las cooperativas de cartoneros. 

Foto: Buenos Aires Provincia.
Después de idas y venidas, el jefe de gobierno Mauricio Macri y el gobernador Daniel Scioli inauguraron con pompas la planta de tratamiento mecánico-biológico (MBT) en el predio de CEAMSE en el partido bonaerense de San Martín. Conforme al plan, la empresa a cargo, Tecsan, evitará enterrar unas 600 toneladas diarias de basura porteña, es decir un 10 por ciento del total, con el fin de no saturar el único relleno sanitario habilitado, Norte III. Sin embargo, el recupero no sería tan eficiente en relación a la inversión realizada.

Números cambiantes. En 2010 se estimaba que la planta gestionada por Tecsan del Grupo Benito Roggio (la misma concesionaria del subte), tendría una inversión unos 100 millones de pesos. Sin embargo, terminó costando  170 millones, en boca del propio ministro de Ambiente de la Ciudad, Diego Santilli. Respecto de la generación de empleo, CEAMSE anunció 300 puestos para San Martín pero la inauguración oficial dio cuenta de 140.

En cuanto a las funciones ecológicas de esta tecnología, la organización Los Verdes alertó el año pasado que "la planta MBT es un paso previo para la incineración, no sirve para el compost ni para recuperar recursos porque es basura contaminada", es decir mezclada entre húmedos y secos. De hecho, se evitará enterrar solo 180 tn de reciclables porque 410 tn de orgánicos tratados servirán de cobertura del relleno.

¿Bombas de humo? Si bien la incineración está prohibida por la Ley de Basura Cero, voces ambientalistas temen que el plan fracase y dé paso a opiniones tales como las que sostienen que “las leyes son perfectibles y si la tecnología avanza, la legislación deberá adaptarse”, dichas en un panel de Derecho Ambiental organizado por CEAMSE y la Facultad Derecho UBA en 2010.

Los Verdes insiste en que una política pública metropolitana sustentable en esta materia debería promover -tanto en la Ciudad como en la Provincia y con apoyo nacional- los siguientes puntos:  separación en origen, recolección diferenciada, implementación de una ley para la basura electrónica,  prohibición de la incineración, reducción en la generación de residuos, y asistencia técnica y financiera para los centros verdes manejados por las cooperativas de cartoneros.

Audiencia pública para los restos húmedos 
Se calcula que cerca de un 40% de los residuos sólidos urbanos de la Ciudad son orgánicos, cuyo manejo sustentable podría derivar en abono, sustrato o energía limpia como el biogás. Hasta ahora cinco empresas de recolección lo llevan directamente a CEAMSE para su enterramiento y la idea es que el sistema pueda cambiar. 
Por ello, el jueves 17 de enero a las 11 horas se realizará una audiencia pública en el Centro Cultural Recoleta, para analizar las condiciones y especificaciones técnicas para la contratación del servicio público de higiene urbana para la fracción de húmedos. Para participar hay que inscribirse hasta el 7 de enero a audienciaspublicas@buenosaires.gob.ar 

Comentarios

felix cariboni dijo…
Esta planta no cumple con la ley 1854 de Basura Cero. El artículo 3º de la misma es claro, la ley establece un conjunto de actividades interdependientes y complementarias entre si. Esto comprende la generación, disposición inicial selectiva, recolección diferenciada, transporte, tratamiento y transferencia, manejo y aprovechamiento.

El MBT se ubica entre las estaciones de transferencia y el relleno, funcionando como "tamiz" para "recuperar" parte de esta mezcla.Esta planta recibe todo "mezclado" y echa por tierra cualquier intento de cambiar hábitos en la ciudadania y promover la separación y la recuperación.

Estas plantas siempre fueron muy cuestionadas por la poca y baja calidad de los residuos recuperados.

Con este tipo de instalación el Gobierno de la Ciudad no se juega para nada por cambiar el paradigma de la recolección y el entierro. Esta planta no compromete a los grupos de poder en este negocio, ni recolectores ni enterradores.